Semana de Prevención del Cáncer de Cuello de Útero
Semana de Prevención del Cáncer de Cuello de Útero
Entre el 19 y el 25 de enero de 2026 se celebra la Semana de Prevención del Cáncer de Cuello de Útero (también llamado cérvix). No es una "efeméride" fijada por una resolución internacional única, sino una semana de sensibilización que distintos servicios públicos de salud utilizan para reforzar mensajes de prevención. En 2026, por ejemplo, se comunica con esas fechas desde sistemas sanitarios públicos como el NHS en Inglaterra, Public Health Scotland y el servicio de salud irlandés.
En Castilla y León, esta semana encaja especialmente bien porque contamos con un programa poblacional de prevención y detección precoz del cáncer de cuello de útero, organizado desde SACYL, que permite identificar lesiones antes de que evolucionen y actuar a tiempo.
Un cáncer que puede no presentar síntomas iniciales
El cáncer de cuello uterino suele desarrollarse de manera lenta y, en fases iniciales, puede no producir síntomas. Por este motivo, la prevención no se basa únicamente en la aparición de señales de alarma, sino en la aplicación sistemática de medidas que permiten adelantarse a la enfermedad.
Las estrategias preventivas han demostrado ser especialmente eficaces cuando se aplican de forma adecuada y en el momento oportuno.
Estrategias fundamentales de prevención
Vacunación frente al virus del papiloma humano (VPH)
La infección persistente por determinados tipos de virus del papiloma humano (VPH) es el principal factor causal del cáncer de cuello de útero. La vacunación frente al VPH reduce de forma significativa el riesgo de infección por los genotipos más relacionados con el desarrollo de esta enfermedad.
En Castilla y León, el calendario vacunal vigente incluye:
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Vacunación sistemática frente al VPH a los 12 años, en niños y niñas, con pauta de una dosis.
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Estrategias de captación para varones no vacunados hasta los 18 años, de acuerdo con los criterios establecidos.
Ante cualquier duda sobre la situación vacunal, se recomienda consultar en el centro de salud correspondiente.
Cribado para la detección precoz
El cribado del cáncer de cuello de útero consiste en la realización de pruebas a población asintomática, con el objetivo de detectar infecciones por VPH de alto riesgo o lesiones precancerosas antes de que evolucionen.
En Castilla y León, el programa poblacional de cribado está dirigido a mujeres entre 25 y 64 años que hayan tenido relaciones sexuales y que no presenten síntomas ginecológicos en el momento de la prueba.
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Entre los 25 y 29 años se realiza citología.
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Entre los 30 y 64 años se realiza detección del VPH de alto riesgo.
En función del resultado, el programa establece de forma protocolizada los intervalos de seguimiento o la necesidad de ampliar el estudio.
Importancia de consultar ante la aparición de síntomas
Aunque el cribado está dirigido a personas sin síntomas, es fundamental solicitar valoración clínica si aparecen signos de alarma, entre los que se incluyen:
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Sangrado vaginal anómalo (entre menstruaciones, tras las relaciones sexuales o después de la menopausia).
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Cambios significativos en el flujo vaginal (aumento, mal olor o presencia de sangre).
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Dolor pélvico persistente o dolor durante las relaciones sexuales.
Estos síntomas pueden deberse a causas benignas, pero es importante no normalizarlos ni retrasar la consulta. En estos casos, no se debe esperar a la cita de cribado, sino acudir al profesional sanitario para una valoración específica.
Tratamiento y pronóstico
Cuando se detectan lesiones precancerosas, en muchos casos pueden tratarse mediante procedimientos locales que evitan su progresión a cáncer.
Si se diagnostica cáncer de cuello de útero, el tratamiento dependerá del estadio y de la situación clínica individual, pudiendo incluir cirugía, radioterapia y otros tratamientos, junto con un seguimiento y abordaje integral.
La detección precoz permite mejorar de forma significativa el pronóstico y reducir la morbimortalidad asociada a esta enfermedad.
Participación de la ciudadanía
La participación activa en las medidas de prevención es clave:
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Si se encuentra dentro del rango de edad del programa de cribado, se recomienda acudir a la cita cuando corresponda.
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Si no se ha recibido comunicación y se considera que se cumplen los criterios, se puede consultar en el centro de salud.
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Ante la presencia de síntomas, es importante solicitar valoración clínica sin demora.
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La información y la conversación abierta sobre la vacunación frente al VPH y el cribado contribuyen a mejorar la prevención en la comunidad.
La Semana de Prevención del Cáncer de Cuello de Útero es una oportunidad para recordar que la prevención y la detección precoz forman parte esencial del cuidado de la salud a lo largo de la vida.

















