Día Mundial contra el Cáncer de Mama
Día Mundial contra el Cáncer de Mama
Cada 19 de octubre se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, una jornada dedicada a aumentar la concienciación sobre esta enfermedad, favorecer su detección precoz y acompañar a las personas que están pasando o han pasado por un cáncer de mama.
Conviene precisar su origen. El 19 de octubre se ha consolidado como fecha de sensibilización en España y otros países.
La Organización Mundial de la Salud, sin embargo, enmarca oficialmente la campaña internacional en todo el mes de octubre, el Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, que en 2026 se desarrolla del 1 al 31 de octubre.
Este año, la OMS propone como lema internacional "Every story is unique, every journey matters", que podemos traducir como "Cada historia es única, cada recorrido importa". El mensaje recuerda algo esencial: detrás de cada diagnóstico hay una persona, una familia y unas circunstancias diferentes. No todas las mujeres viven la enfermedad de la misma manera ni necesitan el mismo acompañamiento.
El cáncer de mama, hoy
El cáncer de mama aparece cuando determinadas células de la mama comienzan a crecer de forma descontrolada y forman un tumor. Puede comenzar en diferentes estructuras de la mama y, si progresa, extenderse a los ganglios linfáticos o a otros órganos. Aunque afecta fundamentalmente a mujeres, también puede aparecer en hombres, que representan aproximadamente entre el 0,5 % y el 1 % de los casos.
Los datos internacionales más recientes publicados en 2026 por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer estiman que en 2024 se diagnosticaron alrededor de 2,4 millones de casos de cáncer de mama en el mundo y fallecieron cerca de 694.000 personas por esta enfermedad. Continúa siendo el cáncer más frecuentemente diagnosticado en mujeres.
También es importante desterrar una idea que puede generar culpabilidad. La OMS estima actualmente que alrededor del 80 % de los cánceres de mama aparecen en mujeres que no presentan factores de riesgo específicos conocidos, aparte del sexo y la edad. Existen factores que pueden aumentar el riesgo, como el consumo de alcohol, el exceso de peso después de la menopausia, determinados antecedentes reproductivos, la exposición a radiaciones o algunas alteraciones genéticas hereditarias, pero tener cáncer de mama no significa haber hecho algo mal.
Conocer nuestros pechos también es prevención
En sus fases iniciales, el cáncer de mama puede no producir ningún síntoma. Por eso son tan importantes los programas de detección precoz.
Cuando aparecen cambios, el más conocido es encontrar un bulto o una zona endurecida en la mama, que con frecuencia no produce dolor. También pueden observarse cambios nuevos en el tamaño o la forma de una mama, alteraciones de la piel como hundimientos, retracciones o enrojecimiento, cambios en el pezón o en la areola o la salida de líquido por el pezón, especialmente si contiene sangre.
Encontrar un bulto no significa necesariamente tener cáncer. Muchas alteraciones mamarias son benignas. Pero cualquier cambio nuevo o persistente debe ser valorado por un profesional sanitario, incluso aunque se haya realizado recientemente una mamografía con resultado normal.
En Castilla y León, la detección precoz empieza antes de que aparezcan síntomas
La Consejería de Sanidad dispone de un Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama dirigido actualmente a las mujeres residentes en Castilla y León de 45 a 74 años. Se ofrece gratuitamente la realización periódica de mamografías, generalmente cada dos años, salvo que se indique otro intervalo.
La mujer recibe una carta informativa en su domicilio y también puede solicitar información en su centro de salud o en la unidad de mamografía correspondiente. Si ya participa en el programa, recibe información sobre su siguiente revisión. Castilla y León dispone de unidades de mamografía distribuidas por las diferentes áreas de salud.
La mamografía permite detectar lesiones cuando todavía son muy pequeñas y no producen síntomas. El Portal de Salud de Castilla y León señala que puede detectar entre el 90 % y el 95 % de los tumores y recuerda que encontrar el cáncer en fases iniciales mejora notablemente las posibilidades de tratamiento y curación.
Aquí conviene diferenciar dos conceptos. Cribado no significa diagnóstico. La mamografía de cribado se realiza en mujeres que no presentan síntomas para identificar posibles alteraciones de forma precoz. Si aparece una imagen dudosa no significa automáticamente que exista cáncer. Puede ser necesario repetir alguna imagen, realizar una ecografía u otras pruebas y, cuando está indicado, obtener una muestra de tejido mediante biopsia.
Por otro lado, si una mujer nota un bulto o cualquier otra alteración nueva, no debe esperar a la siguiente mamografía del programa de cribado. Debe consultarlo para que sea valorado.
¿Cómo se diagnostica?
Cuando existe una sospecha, el diagnóstico comienza con la valoración clínica y las pruebas de imagen. Dependiendo de los hallazgos pueden utilizarse mamografía, ecografía u otras técnicas de imagen. Si una lesión presenta características sospechosas, suele ser necesario obtener una muestra de tejido para analizarla y confirmar o descartar el diagnóstico.
Cuando se confirma un cáncer de mama, el estudio permite conocer sus características y determinar si está localizado únicamente en la mama o se ha extendido a ganglios u otras zonas. Esta información es fundamental porque hoy no hablamos de una única enfermedad: existen diferentes tipos de cáncer de mama y el tratamiento se adapta a las características concretas del tumor y de cada persona.
¿Cómo se trata?
El tratamiento del cáncer de mama es individualizado. Dependiendo del tipo de tumor, su extensión, sus características biológicas y la situación de la persona, puede combinar cirugía, radioterapia y tratamientos sistémicos dirigidos a destruir las células tumorales, impedir su crecimiento o reducir el riesgo de que la enfermedad reaparezca.
En algunos casos el tratamiento comienza con cirugía y en otros puede ser necesario empezar con tratamiento sistémico antes de operar. Actualmente también se intenta adaptar el alcance de la cirugía y de la intervención sobre los ganglios para conseguir el mejor control de la enfermedad reduciendo, siempre que sea posible, las posibles secuelas.
Pero la atención no termina con el tratamiento del tumor. La recuperación física, el cuidado del brazo y la movilidad, la imagen corporal, la sexualidad, la menopausia inducida por algunos tratamientos, el cansancio, el bienestar emocional, la reincorporación a la vida cotidiana y el seguimiento posterior también forman parte de la atención integral.
Precisamente por eso, la Escuela de Pacientes de Castilla y León dispone de un espacio específico sobre cáncer de mama y de una Guía Informativa del Cáncer de Mama, con información sobre prevención, detección temprana, tratamiento y recomendaciones prácticas para pacientes y familias.
Prevenir cuando podemos y detectar pronto cuando no podemos prevenir
No todos los cánceres de mama pueden prevenirse. Sin embargo, mantener una vida físicamente activa, cuidar el peso, evitar el tabaco y reducir o evitar el consumo de alcohol contribuye a disminuir el riesgo de distintos tipos de cáncer y aporta beneficios importantes para la salud general.
Igual de importante es participar en los programas de cribado cuando corresponda. La detección precoz permite encontrar tumores antes de que produzcan síntomas y cuando las posibilidades de tratarlos con éxito son mayores.
¿Cómo puedo participar?
Este 19 de octubre podemos hacer algo más que vestirnos de rosa. Podemos animar a las mujeres de nuestro entorno a participar en el programa de cribado cuando reciban su invitación, recordar que un cambio nuevo en la mama merece ser consultado y compartir información procedente de fuentes fiables.
También podemos escuchar y acompañar. El lema de 2026 nos recuerda que no existen dos experiencias iguales de cáncer de mama. Algunas personas quieren hablar de su enfermedad; otras prefieren mantenerla en un ámbito privado. Algunas necesitan ayuda práctica, otras apoyo emocional y otras simplemente recuperar cuanto antes su vida cotidiana. Preguntar qué necesita cada persona es también una forma de cuidar.
Y si tienes entre 45 y 74 años, resides en Castilla y León y no sabes cuándo te corresponde la mamografía del programa de detección precoz, puedes consultar en tu centro de salud o contactar con la unidad de mamografía de tu área.
Porque la concienciación es importante, pero convertirla en detección precoz, buenos cuidados y acompañamiento es lo que realmente puede cambiar vidas.

















