La exposición a temperaturas elevadas puede provocar en las personas una alteración de las funciones vitales repercutiendo en su nivel de salud. Esta circunstancia se ve favorecida entre otros determinantes por la edad, la existencia de determinadas patologías, la actividad laboral o lúdica...

Desde el año 2004 la Consejería de Sanidad establece durante los meses de junio a septiembre un "Sistema de vigilancia de las repercusiones sobre la salud de las temperaturas elevadas" con el objetivo de conocer las consecuencias en la salud de la población de las altas temperaturas. [Informe Verano de 2019]Este enlace se abrirá en una ventana nueva

Plan Nacional de actuaciones preventivas por altas temperaturasEste enlace se abrirá en una ventana nueva