Informaión para viajeros:

RECOMENDACIONES SANITARIAS PARA PERSONAS QUE TIENEN PREVISTO VIAJAR A LA REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO Y UGANDA EN RELACIÓN CON EL BROTE DE ENFERMEDAD POR EL VIRUS DEL ÉBOLA (ESPECIE BUNDIBUGYO)Este enlace se abrirá en una ventana nueva


¿QUÉ ES LA ENFERMEDAD DEL ÉBOLA?

La enfermedad del Ébola es una enfermedad rara y grave, a menudo mortal, causada por el virus del Ébola.

Se transmite a través del contacto directo con sangre u otros fluidos corporales (por ejemplo, saliva, orina, secreciones, semen, heces, leche materna y órganos) de personas infectadas, vivas o muertas. Una forma inusual de transmisión es por contacto sexual sin protección con personas convalecientes hasta siete semanas después de que éstas se hayan recuperado de la enfermedad.

También se puede contraer la enfermedad a través del contacto directo con sangre u otros líquidos corporales de animales salvajes infectados, vivos o muertos, como monos, antílopes selváticos y murciélagos.

El virus del Ébola no se transmite a través del aire, contrariamente al de la gripe.

Después de dos días y hasta veintiún días después de la exposición al virus, la enfermedad puede manifestarse con fiebre, dolores musculares, debilidad, dolor de cabeza, de estómago o de garganta.

No existe ninguna vacuna ni ningún tratamiento específico para la enfermedad.

RIESGO DE INFECCIÓN POR EL VIRUS DEL ÉBOLA Y CÓMO EVITARLA

El riesgo de infección por el virus del Ébola es extremadamente bajo, incluso si vive en zonas afectadas o ha viajado a ellas, siempre que no haya estado expuesto a líquidos corporales de una persona o un animal infectados, ya estén vivos o muertos.

El contacto con líquidos corporales incluye el contacto sexual sin protección con los pacientes y durante las siete semanas siguientes a su restablecimiento.

En todos los brotes ocurridos desde el año 1976, en el que se produjo el primer brote conocido por este virus en África, no se ha producido ningún caso importado de Ébola en Europa, con excepción de las repatriaciones que se han realizado con las máximas medidas de seguridad. En EEUU, sin embargo, sí se ha producido un caso de enfermedad por virus Ébola importado de manera inadvertida, lo que muestra que existe esta posibilidad, aunque sea remota.

El contacto fortuito en lugares públicos con personas que aparentemente no están enfermas no transmite la enfermedad. Los afectados no transmiten el virus antes de mostrar síntomas.

No puede contraer el virus del Ébola por manipular dinero o alimentos, ni por bañarse en una piscina. Los mosquitos no transmiten el virus del Ébola.

El virus del Ébola no es muy estable y es sensible a la desinfección. Se elimina fácilmente con jabón, lejía, luz solar o con la sequedad. Con el lavado de la ropa en la lavadora se destruye el virus.

El virus del Ébola sobrevive durante poco tiempo en superficies que están al sol o que se han secado.

El riesgo de infectarse con el virus Ébola de acuerdo con el tipo de contacto que se realice se resume en el siguiente cuadro, en el que se ponen algunos ejemplos:


NIVEL DE RIESGO

TIPO DE CONTACTO

Muy Bajo o desconocido

Contacto casual con un paciente febril, contacto casual con individuos en cuidados ambulatorios o sometidos a auto-cuidados. Ejemplos: compartir una sala de estar o transporte público, tareas de recepcionista, etc.

Bajo

Contacto estrecho con un paciente febril, contacto estrecho con individuos sometidos a cuidados ambulatorios, contacto estrecho con individuos sometidos a autocuidados; individuos que realizan toma de muestras para el diagnóstico; individuos que realizan mediciones de la temperatura corporal o presión arterial.

Moderado

Estrecho contacto -utilizando equipos de protección personal-, con pacientes que tosen o vomitan, tienen hemorragias nasales o diarreas.

Alto

Contacto percutáneo, punción con agujas, exposición de mucosas a sangre contaminada con el virus, fluidos corporales, tejidos o muestras de laboratorio de pacientes gravemente enfermos y positivos.



RESUMEN DE LA SITUACIÓN ATUAL Y CONCLUSIONES

El 17 de mayo de 2026 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) por el brote de enfermedad por virus del Ébola, especie Bundibugyo (EVB) en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda. A fecha de 26 de mayo de 2026, se han notificado más de 120 casos confirmados y más de 1000 casos sospechosos, incluidos fallecimientos en ambos países.

El brote se desarrolla en un contexto regional complejo, afectando a una zona de la RDC que limita con Uganda y Sudán del Sur, con alta movilidad poblacional y conflictos armados activos, que dificultan la implementación correcta de los sistemas de vigilancia de enfermedades y la notificación de casos. El elevado número de casos confirmados en el momento de la declaración del brote y el elevado número de casos sospechosos notificados favorecen la hipótesis de que la magnitud de la epidemia es probablemente mayor de lo que muestran los datos disponibles.

La OMS considera que el riesgo para salud de la población es muy alto en la RDC, alto a nivel de la región y bajo a nivel global. El nivel de riesgo en la UE/EEE, incluida España, se considera muy bajo para la población general. La probabilidad de transmisión secundaria en nuestro país, si se detectasen casos importados, se considera también muy baja.

España dispone de sistemas de vigilancia de la salud pública y de la capacidad diagnóstica adecuada para detectar casos de manera precoz y para la implantación de medidas de control adecuadas, además de una red de hospitales capacitados para el manejo de pacientes con enfermedades infecciosas de alto riesgo como la EVB, lo cual reduce significativamente la probabilidad de transmisión secundaria.

En el momento actual, la OMS aconseja evitar los viajes innecesarios a las zonas afectadas por el brote de EVB. A nivel nacional se deben mantener actualizados los sistemas nacionales de alerta precoz y respuesta rápida y difundir información al personal sanitario del sistema nacional de salud, para que se pueda llevar a cabo una identificación precoz de los casos sospechosos de EVB mediante el reconocimiento inicial de síntomas y establecer procedimientos para el seguimiento de personas que vuelven de zonas afectadas.

Se han adoptado medidas de vigilancia y control en los medios de trasporte internacional para detectar cualquier enfermo que pueda llegar por vía aérea o marítima.

Así mismo, se han adoptados medidas en los vuelos procedentes de los países afectados así como en los aeropuertos de carácter internacional, para que cualquier persona que proceda de las zonas afectadas y presente fiebre y dolores musculares, dolores de cabeza, dolor de garganta, vómitos o manifestaciones hemorrágicas, contacten con los servicios de emergencia de las Comunidades Autónomas a través del 112.

En la página web del Ministerio de Sanidad, Ministerio de SanidadEste enlace se abrirá en una ventana nueva se puede obtener información adicional, tanto en su acceso para ciudadanos como para profesionales

En cualquier caso desde el Ministerio de Sanidad se suministrará cualquier información adicional o aclaración que se solicite.