No siempre. Algunos usuarios activos no tienen que pagar nada como, por ejemplo, los desempleados que han agotado el subsidio por desempleo y aquellos que están percibiendo una renta garantizada de la ciudadanía (renta de inserción social).


Sin embargo, otros usuarios tienen que abonar más: por ejemplo, los pensionistas con pensiones contributivas y los activos con rentas superiores a 18.000 €.