¿Cómo funciona el Banco de Leche de Castilla y León?

El Banco de Leche de Castilla y León (BLCyL) inició su funcionamiento en 2015, y tiene como objetivo que todos los recién nacidos enfermos o prematuros de Castilla y León que precisen leche humana donada, puedan recibirla.

La coordinación del Banco se realiza desde la Unidad de Neonatología del Hospital Universitario Río Hortega (HURH) de Valladolid, donde comenzó su utilización, y el procesamiento y distribución a otros centros se realiza en el Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León (CHEMCYL).

En 2019 se incorporó el Hospital Universitario de Burgos (HUBU) como centro colaborador en la captación de donantes, atendiendo a las madres cuyo bebé está o ha estado ingresado en la Unidad de Neonatología y que desean participar en el programa de donación de leche materna.

Desde 2018 el BLCyL distribuye leche a todos los hospitales de la comunidad con UCI Neonatal: el Hospital Clínico Universitario de Valladolid y los Complejos Asistenciales Universitarios de Burgos, León y Salamanca.


¿Quién puede ser donante de leche?

Cualquier mujer que esté amamantando a su hijo satisfactoriamente, esté sana, lleve un estilo de vida saludable y quiera donar su leche de forma voluntaria y altruista. Siendo así, podrá iniciar la donación una vez que la lactancia de su hijo esté bien establecida. Para la donación no se exige un volumen de donación mínima.

Se acepta la donación de leche en los casos de madres cuyos hijos están hospitalizados, se extraen leche para su propio hijo y desean donar durante el ingreso, pudiendo también mantener el compromiso de extracción para la donación tras el alta.

También se acepta leche congelada de madres que desean voluntariamente hacer la donación en otros supuestos o hasta la retirada fisiológica de la lactancia.


¿A quién va destinada la leche donada?

El reconocimiento de la OMS y Unicef de que la leche materna es la forma natural de alimentar a los recién nacidos, garantizando un crecimiento y desarrollo óptimos, incluye a los bebés prematuros o enfermos ingresados en las unidades neonatales, habiéndose observado además su beneficio clínico.

Dado que en ocasiones las madres de estos bebés no pueden extraer leche en cantidad suficiente para su alimentación, especialmente en los primeros días tras el parto, disponer de leche donada en las Unidades Neonatales para alimentar a estos bebés ayuda a mejorar su salud.

La leche donada del BLCyL va destinada principalmente a recién nacidos prematuros con peso inferior a 1500 gramos al nacer, o una edad gestacional inferior o igual a las 32 semanas. Otros pacientes que pueden beneficiarse de la leche donada son recién nacidos con retraso de crecimiento intrauterino grave, recién nacidos sometidos a cirugía intestinal, cardiopatías congénitas, etc.


¿Qué proceso sigue la leche donada?

La leche donada es entregada en recipientes proporcionados por el Banco de Leche. Cada recipiente se etiqueta con la fecha y hora de la extracción para garantizar una trazabilidad adecuada. Tras la extracción, la leche debe congelarse de forma inmediata para asegurar el mantenimiento de la cadena de frío hasta su traslado al Banco de Leche.

La leche donada se conserva congelada desde su extracción hasta el momento de su pasteurización, proceso que tiene como objetivo eliminar posibles microorganismos. A continuación, se analiza su composición nutricional (proteína, grasa, lactosa y contenido calórico) y se confirma su esterilidad mediante un cultivo tras la pasteurización.

Una vez comprobado que todos los análisis son satisfactorios, la leche queda lista para ser distribuida a los pacientes hospitalizados en las diferentes UCI Neonatales, según la indicación médica correspondiente.


Grupos de Apoyo a la Lactancia en Castilla y León