La familia de papilomavirus humano consta de más de 100 tipos diferentes de virus. Dependiendo del tipo de papilomavirus, se pueden producir distintas enfermedades: existen algunos tipos de virus que afectan a la piel y producen verrugas comunes en manos y pies; otros afectan mucosas, a nivel del aparato respiratorio (laringe) y otros producen enfermedades en la región anogenital. Hay unos pocos serotipos de alto riesgo que están implicados en el cáncer de cuello uterino y en otro tipo de tumores de la región genital.

La infección genital por VPH se adquiere por transmisión sexual, siendo la infección de transmisión sexual más frecuente. Los dos principales factores determinantes de la infección por el VPH son la edad y la actividad sexual. El mayor riesgo se da en edades jóvenes y aumenta con el número de parejas sexuales.

Diversas investigaciones realizadas en los últimos años han de mostrado de modo fehaciente que el VPH es el principal agente causal de las lesiones precursoras y del cáncer de cuello de útero. Otros cánceres menos comunes como los de vagina, vulva, ano y pene están también relacionados con la infección por VPH. Así mismo, las verrugas genitales (condilomas acuminados) son el resultado de la infección por determinados serotipos de VPH de bajo riesgo.

Aproximadamente el 70% de los casos de cáncer de cuello de útero en el mundo son producidos por los tipos de VHP 16 o 18. Los genotipos de bajo riesgo, VPH 6 y 11 producen un elevado porcentaje de displasias cervicales leves y más del 90% de las verrugas genitales o condilomas. Generalmente las infecciones por VPH ceden espontáneamente en un plazo máximo de dos años, pero pueden persistir y producir lesiones precancerosas de cuello uterino que si no se tratan pueden evolucionar en 20-30 años a un cáncer cervical. Por ello, la detección precozEste enlace se abrirá en una ventana nueva mediante cribados sistemáticos representa una estrategia de prevención secundaria muy eficiente para prevenir la presencia de cáncer cervical.

Aunque la infección persistente por VPH es causa necesaria para el desarrollo de cáncer de cuello de útero, no es causa suficiente . Otros factores que contribuyen al desarrollo de la neoplasia cervical son las siguientes: tabaquismo (que triplica el riesgo de neoplasia cervical en las mujeres infectadas por VPH), paridad elevada (alrededor de 2,5 veces más riesgo en mujeres con 3-4 embarazos respecto a las nulíparas), ciertas infecciones genitales (Chlamydia trachomatis, herpes simple tipo 2) y situaciones de inmunosupresión.