¿Qué es la hepatitis A?


La hepatitis A es una enfermedad del hígado causada por el virus de la hepatitis A (VHA).

 

¿Cuáles son los signos y síntomas de la hepatitis A?


Las personas con la infección del virus de la hepatitis A pueden no presentar signos o síntomas de la enfermedad. Las personas mayores tienen más probabilidad de presentar síntomas que los niños. Si aparecen síntomas, el inicio es repentino y generalmente de carácter leve. Puede aparecer fiebre, cansancio, pérdida del apetito, náusea, malestar abdominal, orina oscura e ictericia (piel y ojos amarillos). La mayoría de los pacientes se recuperan en 4-8 semanas.

 

El tiempo medio entre el contacto con el virus y la aparición de los síntomas es de 28 días, pudiendo variar entre  15-50 días.


La evolución de la enfermedad es hacia un restablecimiento completo sin secuelas ni recurrencias. No origina hepatitis crónica pero sí puede causar  en 1%, un cuadro grave por hepatitis fulminante,   sobre todo en adultos. Su padecimiento confiere inmunidad de por vida frente a una infección posterior.

 

¿Cuáles son los signos y síntomas de la hepatitis A?


Es necesaria una prueba de sangre (IgM anti-VHA) para diagnosticar la hepatitis A. Consulte con su médico  si sospecha que ha sido expuesto a la hepatitis A o a cualquier tipo de hepatitis.

 

¿Cómo se transmite el virus de la hepatitis A?

 

El VHA se transmite fundamentalmente por vía fecal-oral:

  • por contacto directo de persona a persona (falta de higiene en el lavado de las manos, hábitos sexuales con contacto oral-anal)
  • por ingestión de agua o alimentos contaminados,  especialmente moluscos y crustáceos crudos o poco cocinados. 


La mayoría de las infecciones resultan del contacto con un miembro del hogar o con una pareja sexual que tiene hepatitis A. El contacto casual en la oficina, fábrica, o escuela, no transmite el virus.


Las escuelas infantiles que acogen a niños pequeños que usan pañales y los que no han adquirido todavía hábitos higiénicos tienen más probabilidades de sufrir brotes de hepatitis A. Dada la escasa sintomatología que la infección depara en los niños, en ocasiones los brotes son identificados por la afectación de los educadores y padres.


El máximo período de infectividad abarca desde 1-2 semanas antes del comienzo de la ictericia hasta una semana después del inicio de ésta.

 

¿Cómo puede evitar la hepatitis A?

 

El método más importante para la prevención de la infección por VHA es la adecuada higiene personal (ej. lavado de manos) y las medidas higiénico-sanitarias (tratamiento adecuado del agua, eliminación de residuos).


Los viajeros a zonas de alta endemia deben evitar comer alimentos crudos (verduras, fruta sin pelar) y agua sin envasar.


Ante la aparición de un caso de hepatitis A deben reforzarse las medidas de higiene, tanto en casa como en el medio escolar. Siempre debe lavarse las manos después de usar el baño, cambiar un pañal o antes de preparar comida o comer. Las personas enfermas con hepatitis A no deben manipular alimentos.


Además, existen productos que se utilizan en determinadas circunstancias: la inmunoglobulina inespecífica y la vacuna de la hepatitis A. Ambas necesitan prescripción médica.
 

  1. La inmunoglobulina es una preparación de anticuerpos que puede administrarse antes de la exposición como forma de protección de corto plazo contra la hepatitis A y que también se puede administrar a personas que ya han sido expuestas al virus de la hepatitis A. Para máxima protección, la inmunoglobulina debe ser administrada dentro de las 2 semanas siguientes a la exposición al virus de la hepatitis A.

  2. La vacuna de la hepatitis A puede usarse  en personas de 12 meses de edad o más. La vacuna es recomendada (antes de la exposición al virus de la hepatitis A) para personas que tienen más probabilidad de contraer la infección con el virus de la hepatitis A o que tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente si se contagian con la hepatitis A.  También puede ser eficaz post-exposición, durante la primera semana de exposición.