La insuficiencia cardiaca es, con frecuencia, el resultado de otras enfermedades o alteraciones, y se considera que su origen suele ser multicausal.


Entre esas enfermedades o alteraciones se encuentran:


- Hipertensión arterial, que a medida que se mantiene y avanza va afectando a diferentes órganos y termina por provocar insuficiencia cardiaca.


- Enfermedad coronaria, que por estrechamiento de las arterias coronarias debido a arterioesclerosis, puede provocar un infarto, pero también insuficiencia cardiaca.


Las miocardiopatías son alteraciones de la musculatura cardiaca, unas de origen congénito y otras adquiridas por infecciones, por abuso de alcohol y por consumo de drogas. La reducción del trabajo cardiaco que ocasionan las miocardiopatías provoca, como consecuencia, insuficiencia cardiaca. Dentro de las miocardiopatías están las miocarditis producidas por una infección vírica. El enfermo tiene que llevar un seguimiento médico adecuado para evitar que se produzca un fallo cardiaco.


- Valvulopatías, que dificultan el trabajo del corazón, impidiendo que la sangre bombee bien, ya sea porque las válvulas no abren del todo -estenosis valvular- o porque no cierran bien -insuficiencia valvular-.Las valvulopatías pueden ser congénitas o adquiridas a lo largo de la vida pero deben ser vigiladas periódicamente por el médico por si hay que realizar alguna intervención en ellas.


Hay grados de estenosis e insuficiencias valvulares que se toleran bastante bien y el enfermo podrá llevar una vida prácticamente normal. No está indicado operarlas ni sustituirlas, y es suficiente con hacer vigilancia de su evolución y lo que es muy importante, prevención o profilaxis de infecciones o de daños añadidos a estas válvulas: el médico le dirá que tiene que hacer para prevenir las infecciones sobre las válvulas cardiacas, por ejemplo cuando acuda al dentista o cuando vaya a someterse a una intervención quirúrgica. En estas situaciones controladas,.


Cuando la estenosis o la insuficiencia valvular se agravan, el cardiólogo propondrá al enfermo una intervención que, en función de la patología, podría llevarse a cabo a través de cateterismo, o mediante intervención directa en el corazón. La evolución en el tratamiento de las valvulopatías ha sido muy grande en los últimos años y, a pesar de los riesgos que tiene toda intervención, los resultados son muy satisfactorios.

  Corazones


- Las alteraciones de la frecuencia cardiaca, tanto si se deben a bradicardia -enlentecimiento de la frecuencia- como a taquicardias, deben ser tratadas adecuadamente para evitar que se desarrolle una insuficiencia cardiaca. Cuando se altera la frecuencia cardiaca se pierde la función fisiológica de llenado y vaciado cardiaco, y el corazón no envía toda la sangre que el organismo demanda, como ocurre en la bradicardia, o por el contrario la taquicardia hace que vaya muy deprisa pero sin que los ventrículos se llenen y se vacíen por completo  y, en ambos caso, el músculo cardiaco se va viendo afectado hasta que se produce la insuficiencia.


Otras arritmias, como la fibrilación auricular, facilitan la producción de trombos que serán lanzados al torrente sanguíneo y pueden provocar fenómenos tromboembólicos. Este riesgo añadido, puede  causar problemas graves en el propio corazón o en otras zonas del organismo.


- Hay otras causas potenciales que pueden facilitar el desarrollo de insuficiencia cardiaca, tales como la anemia o el hipertiroidismo. 



Corazón La mayor parte de estas alteraciones descritas tienen tratamiento. Pero el enfermo debe implicarse y ser constante en el seguimiento de su insuficiencia cardiaca para evitar que se descompense y, además de requerir un ingreso hospitalario, pueda ponerse en peligro su vida.