El tratamiento actual del infarto agudo de miocardio va dirigido a conseguir la "reperfusión" de la arteria coronaria afectada, es decir, eliminando el trombo que ocluye la arteria y ampliando la zona de estrechamiento producida para permitir, de nuevo, el paso de la sangre. El tratamiento depende del tipo de infarto sufrido, de las disponibilidades de equipamiento y profesionales y del tiempo en que se puede asegurar la atención.


Mientras llega la ambulancia y, salvo que en Emergencias le hayan dicho por teléfono lo contrario, si tiene aspirina a mano y no es alérgico, se recomienda MASTICAR -no tragar entera- una aspirina de adulto de 500mg. La función que cumple la aspirina, en este caso, es ayudar a deshacer el coágulo de la arteria coronaria afectada y restaurar el suministro de sangre al corazón.


En el Síndrome Coronario Agudo, independientemente del tipo de presentación, es necesario adoptar una serie de medidas e iniciar la administración de unos fármacos muy útiles para su tratamiento:


   - Priorizar la actuación según el ABC, que consiste en asegurar una vía aérea, respiración y

     circulación adecuadas.


   - Tranquilizar al paciente y buscar un medio seguro de actuación.


   - Administrar oxígeno.


   - Calmar el dolor, utilizando analgésicos potentes como la morfina si es necesario.


   - Administrar antiagregantes como el acido acetil-salicílico u otros.


   - Administrar anticoagulantes como la heparina.


   - Administrar fármacos que disminuyen el consumo de oxígeno por las células del corazón.


En el caso del infarto que cursa con alteración del ST se manejan dos tipos de tratamiento: