Existen diferentes factores de riesgo que inciden en el desarrollo de la EPOC y pueden presentarse de manera aislada o combinados entre sí:


Tabaco

Fumar es, sin ninguna duda, la causa principal de la EPOC. Más del 80% de los pacientes con EPOC fuman o han fumado a lo largo de su vida y se considera que hasta el 25% de los fumadores habituales podrán desarrollar EPOC en diversos grados. El tabaco tiene un efecto irritativo permanente sobre las estructuras broncopulmonares que puede causar daños inflamatorios irreversibles.


Pero no sólo desarrollan EPOC los fumadores, también los fumadores pasivos, que son las personas que están expuestas al humo del tabaco que fuman otros presentan un riesgo mucho mayor que la población general.


Polvo y humo y productos de otro origen

La exposición a otros tipos de humo diferentes del que produce el tabaco, a polvos de productos naturales -cereales- y de productos industriales y a sustancias químicas relacionadas con el ambiente laboral también está relacionada con la EPOC. Si se suma la exposición a estos productos y al humo del tabaco, el riesgo se multiplica. 


Contaminación del aire

Las condiciones del aire que respiramos se consideran un factor de riesgo más para la EPOC.  Se realizan estudios de contaminación del aire para determinar si los niveles de contaminación son causa determinante de la EPOC, aunque hasta ahora, lo que se ha podido concluir es que pueden desencadenar situaciones de descompensación en personas que padecen EPOC.


La medida preventiva más importante para evitar que se desarrolle una EPOC es no fumar y si se ha iniciado en el hábito, dejar de fumar lo antes posible.


También hay que evitar permanecer en ambientes con humo de tabaco, porque terminarán convirtiéndole en un fumador pasivo.