En la elección del tratamiento más adecuado para un paciente, se tienen en cuenta:

  •  Factores dependientes del paciente: edad, estado general, situación nutricional, otras enfermedades importantes como, por ejemplo, enfermedades de corazón y, por supuesto, la voluntad y decisión del propio paciente.
  •  Factores dependientes del tumor: zona del colon o recto donde está el cáncer, fase de desarrollo, tipo de tumor (adenocarcinoma, linfoma, etc)
  •  Factores dependientes del tratamiento: tipo de cirugía, tolerancia y eficacia de la quimioterapia o de la radioterapia.

Los tres tipos principales de tratamiento del cáncer colorrectal son la cirugía, la quimioterapia (incluyendo los anticuerpos monoclonales) y la radioterapia aunque, en algunos pacientes, el tratamiento será exclusivamente sintomático (por ejemplo: calmantes si hay dolor) o endoscópico (resección de pólipos o colocación de prótesis).


Estos tratamientos también pueden combinarse en función de las características del tumor.

Los médicos le explicarán el tratamiento que crean más conveniente en su caso.

Es preciso distinguir que el tratamiento del cáncer puede ser aplicado a nivel localEste enlace se abrirá en una ventana emergente o general, según la indicación de cada caso:

  • Terapia local: es el caso de la cirugía y la radioterapia. Se trata de tratamientos cuya misión consiste en extirpar o destruir el cáncer en el colon, recto o en sus proximidades. Cuando el cáncer colorrectal se ha diseminado a otras partes del cuerpo, la terapia local puede usarse para controlar la enfermedad en esas áreas específicas.
  • Terapia general: son la quimioterapia y la terapia biológica. Los medicamentos administrados se distribuyen a través de la sangre a todo el cuerpo y controlan el crecimiento de las células tumorales en todo el organismo.

CIRUGIA

Cirugia El tratamiento quirúrgico, con la extirpación del tumor, es el único tratamiento curativo. La extensión de la zona a extirpar, depende del grado de avance o extensión del tumor, desde la extirpación de un pólipo si el cáncer no invade la mucosa intestinal, a la resección quirúrgica de parte del colon.

Cuando el tumor está localizado en el colon, la operación que se realiza generalmente es la resección segmentaria, que consiste en la extirpación del tumor y un segmento de tejido normal a cada lado del cáncer.

En cuanto al cáncer de recto, según sea el tramo afectado así se realizará una técnica u otra. Cuando el tumor se encuentra por encima de los 7-8 cm desde el canal anal, cerca de la unión del recto y colon, se realizará una resección anterior baja. Con ella se extirpará la parte donde está el cáncer y se unirá el recto con el colon. Si el tumor se encuentra localizado más cerca del ano, es necesaria una resección abdominoperineal. Tras ésta, será necesaria una colostomía pues no se puede conseguir la unión del recto con el colon.


RADIOTERAPIA

Maquina La radioterapia, como tratamiento exclusivo, es capaz de erradicar algunos tumores rectales localizados. La efectividad de la radioterapia en tumores mayores está limitada por la tolerancia de los tejidos normales, por la sensibilidad del tumor a la irradiación y por la diseminación microscópica más allá del tumor primario.

La radioterapia y la quimioterapia pueden aumentar la supervivencia tras la cirugía radical.

Es posible que el paciente sienta mucho cansancio durante la radioterapia, especialmente en las últimas semanas de tratamiento. El descanso es importante pero se aconseja mantener cierto grado de actividad.

La radioterapia en el abdomen y pelvis puede causar náuseas, vómitos, diarrea, deposición con sangre o deposiciones repentinas. También puede causar molestias urinarias. Además, la piel del área tratada puede enrojecerse, resecarse y hacerse sensible.


QUIMIOTERAPIA

Casi todos los pacientes con cáncer de colon en la etapa III deben recibir quimioterapia después de la cirugía aproximadamente durante 6 a 8 meses. La quimioterapia también se utiliza para tratar pacientes con cáncer de colon en etapa IV.

La quimioterapia para el cáncer colorrectal puede causar que la piel de las palmas de las manos y de las plantas de los pies se ponga roja y dolorosa incluso se empiece a descamar.

Tratamientos de soporte y tratamientos paliativos: Durante la evolución de la enfermedad, y para controlar las complicaciones de la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia o los síntomas del tumor, puede ser necesario administrar terapias de soporte como medicamentos contra los vómitos (medicamentos antieméticos), aporte nutricional, fármacos para tratar la anemia (suplementos de hierro) o el descenso de las defensas, medicación antidiarreica, etc. También pueden ser necesarios los analgésicos (calmantes).