27/01/2014
Fuente: AEMPS

Los Titulares de Autorizaciones de Comercialización de Anticonceptivos Hormonales Combinados (la relación detallada de los mismos se encuentra en el Anexo I) han emitido una comunicación relativa a: Anticonceptivos hormonales combinados: Diferencias de riesgo de tromboembolismo entre preparados. Importancia de la evaluación de los factores de riesgo individuales y vigilancia de signos y síntomas y dirigida a todos los prescriptores de anticonceptivos y a cualquier profesional sanitario que se pueda encontrar ante un posible evento tromboembólico debido al uso de anticonceptivos hormonales combinados (AHCs). Esta carta ha sido revisada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos sanitarios (AEMPS).

Las conclusiones más relevantes extraídas de la revisión europea realizada son:


-Se ha confirmado el conocimiento previo de que el riesgo de tromboembolismo venoso (TEV) de todos los AHCs de dosis baja (<50 μg de etinilestradiol) es bajo.


-Existen evidencias sólidas para diferenciar el riesgo de TEV entre distintos AHCs, en función del tipo de progestágeno que contienen. Los datos disponibles actualmente indican que los AHCs que contienen los progestágenos levonorgestrel, noretisterona o norgestimato se asocian con el riesgo más bajo de TEV entre los AHCs.


-Cuando se prescriben AHCs, se debe prestar especial atención a los factores de riesgo individuales de la mujer en el momento de la prescripción, en particular en relación al TEV, y a las diferencias de riesgo de TEV asociados a los distintos medicamentos.


-No es necesario que una mujer que utiliza un anticonceptivo combinado sin problemas deje de utilizarlo.


-No existen evidencias que permitan establecer diferencias en el riesgo de tromboembolismo arterial (TEA) entre los AHCs de dosis baja (<50 μg de etinilestradiol).


-Los beneficios asociados al uso de un AHC superan ampliamente los riesgos de presentar reacciones adversas graves en la mayoría de las mujeres. Debe ponerse mayor énfasis en la importancia de los factores de riesgo individuales de cada mujer y la necesidad de volver a evaluarlos de forma periódica; asimismo es importante aumentar la concienciación sobre los signos y síntomas de TEV y TEA, que deben ser explicados a las mujeres a la hora de prescribir un AHC.


-Se debe tener siempre en cuenta la posibilidad de un tromboembolismo asociado a un AHC en mujeres que presenten síntomas.


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