La influencia de la televisión sobre los niños es evidente; está demostrado que ver escenas de violencia tiende a desarrollar en los niños comportamientos agresivos y violentos y disminuye la sensibilidad ante la misma, constituyendo uno de los aspectos más delicados de la televisión.

Es muy importante recordar que:

  • Se debe planificar por adelantado el tiempo que los niños pueden ver la televisión.
  • Hay que seleccionar los programas (no todos son adecuados para niños).
  • Cuando el niño vea la televisión hay que acompañarle, haciendo comentarios sobre el programa y censurando los contenidos violentos.
  • La televisión debe utilizarse para reforzar los mensajes de los padres.
  • La televisión no ha de ser la niñera ni el sustituto de los padres.