Los ciudadanos de Castilla y León tienen reconocidos una serie de derechos en el ámbito sanitario que aparecen recogidos en la Ley 8/2003, de 8 de abril, sobre derechos y deberes de las personas en relación con la salud (insertar link o pdf) y en la normativa que la desarrolla.


El origen más inmediato de los derechos de los pacientes lo encontramos en el denominado Convenio de Oviedo, tratado internacional ratificado por el estado Español y que entró en vigor en España el día 1 de enero de 2002.


Para adaptar la legislación estatal a las exigencias derivadas de la suscripción de este Convenio, se dictó la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente y de los Derechos y Obligaciones en materia de Información y Documentación Clínica.