Las condiciones higiénico-sanitarias que deben cumplir los establecimientos dedicados a la práctica del tatuaje, la micropigmentación, el anillado o perforado u otras técnicas similares se regulan por lo establecido en el Decreto 44/2003, de 15 de abril, que establece los requisitos que se han de mantener para garantizar la higiene y seguridad necesarias.


El importante auge que ha adquirido este tipo de técnicas de decoración corporal exige que desde la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad se lleven a cabo las acciones oportunas, con el fin de evitar o minimizar el riesgo para la salud, tanto de las personas destinatarias de estas prácticas como del propio personal aplicador.