IBP y sangrado gastrointestinal post-infarto

28/10/2015
Fuente: BMJ

Aunque no se recomienda la administración de fármacos anti-inflamatorios no esteroideos (AINE) a pacientes con infarto de miocardio debido a su riesgo cardiovascular, los AINE son ampliamente utilizados en enfermedades comunes que causan dolor.


Entre los pacientes con infarto de miocardio, las complicaciones hemorrágicas se han asociado tanto al tratamiento antitrombótico y como los AINE.

¿Cuál es el efecto de los inhibidores de la bomba de protones (IBP) en el riesgo de sangrado gastrointestinal en pacientes tras sufrir un infarto de miocardio tratados con antitrombóticos y fármacos anti-inflamatorios no esteroideos (AINE)?


Para dar respuesta a esta pregunta se diseñó un estudio de cohortesEste enlace se abrirá en una ventana nueva a partir de la base de datos de los registros de todos los hospitales de Dinamarca entre 1997 y 2011. Se Incluyeron los pacientes mayores de 30 años, admitidos con un primer infarto de miocardio que sobrevivieron al menos 30 días después del alta.

De un total de 82.955 pacientes con infarto (n = 53.070; edad media de 67,4 años, 64% hombres), todos los cuales estaban tomando uno o dos antitrombóticos, el 42,5% había tenido una prescripción de AINE y el 45,5% habían sido tratados con IBP. Durante el seguimiento medio de 5,1 años, se produjeron 3.229 hemorragias gastrointestinales. La incidencia bruta de tasas de sangrado (eventos / 100 personas-año) de AINE más terapia antitrombótica fue de 1,8 para los pacientes que tomaban IBP y 2,1 para los que no tomaban IBP. El riesgo ajustado de sangrado fue menor con el uso de IBP (cociente de riesgo 0,72; IC 95% 0,54-0,95), independientemente del régimen de tratamiento antitrombótico, tipo de AINE, y de IBP.


Por otra parte , se ha estudiado la posibilidad de que algunos IBP pudieran disminuir el efecto antiplaquetario de clopidogrel, por inhibir la conversión de clopidogrel en su forma activa a través de la enzimaCYP2C19, pero los datos son contradictorios. También se ha especulado con que los IBP pudieran disminuir la eficacia protectora cardiovascular de la aspirina.


La principal limitación del estudio es su diseño observacional, no aleatorio.


La conclusión de este estudio fue que "El uso concomitante de IBP se asoció de forma independiente con menor riesgo de sangrado gastrointestinal en pacientes con infarto de miocardio tratados con antitrombóticos que habían recibido AINE".

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