DIA EUROPEO DEPRESIÓNDIA EUROPEO DEPRESIÓN

El 3 de octubre se celebra el Día Europeo de la Depresión. Esta iniciativa surge en el año 2004 a propuesta de la European Depression Association (EDA), con el objetivo de crear conciencia sobre la depresión en toda Europa.

Es ya el problema de salud más frecuente en muchos Estados Miembros de la UE, pues se calcula que más de 50 millones de ciudadanos europeos (el 11% de la población) sufren trastornos mentales en algún momento de sus vidas, siendo más frecuente en la mujer que en el varón.

Con este día se pretende crear conciencia y promover una mejor comprensión del impacto de la depresión en la vida de las personas, para hacer frente al estigma y la discriminación, y para dar voz a los que experimentan esta enfermedad.

Es importante tener en cuenta que no todas las personas con trastornos depresivos padecen los mismos síntomas. La gravedad, frecuencia y duración de los mismos pueden variar según la persona y su trastorno en particular.

No hay que confundir este trastorno con las variaciones habituales del estado de ánimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida cotidiana. La tristeza o las preocupaciones ante situaciones adversas o complicadas forman parte de la normalidad y su presencia, por sí misma, no constituye un trastorno depresivo. La depresión se puede convertir en un problema de salud serio, cuando es de larga duración e intensidad, e impide realizar las actividades habituales de la persona en todos sus ámbitos.

El diagnóstico de la depresión es exclusivamente clínico, basado en la entrevista con el paciente y sus familiares.

Los distintos tipos de depresión (depresión mayor, subclínica, somatizada, con síntomas psicóticos, etc.) requieren distintos tratamientos, siendo importante que el clínico realice una evaluación completa para saber qué tipo de depresión le afecta.

El objetivo principal del tratamiento es conseguir la remisión de los síntomas y que la persona logre la recuperación de su funcionamiento en los diferentes ámbitos de la vida: familiar, social y laboral.

  • Tratamiento psicofarmacológico con antidepresivos: es clave para conseguir la remisión y evitar la recaída. Es importante conocer que el tiempo de actuación de estos fármacos requiere de varios días, incluso semanas, para alcanzar su efecto. Si la respuesta al tratamiento antidepresivo es adecuada, puede esperarse una mejoría progresiva a lo largo de varias semanas o meses, y para prevenir recaídas y recurrencias se debe continuar el tratamiento durante periodos de tiempo largos, aun cuando ya se esté bien.
  • Tratamiento psicoterapéutico: puede ser efectivo de forma aislada o combinada con el tratamiento farmacológico.
  • Otras terapias: En determinadas circunstancias, bajo control anestésico y con fármacos relajantes musculares, algunas depresiones responden a la terapia electroconvulsiva. Se indica fundamentalmente en depresiones mayores graves con alto riesgo de suicidio o deterioro físico grave, en la depresión resistente y por elección informada de la persona enferma.

Por último, existen una serie de recomendaciones para el paciente y su entorno más próximo, que conviene tener en cuenta:


  • Practicar ejercicio físico puede ayudar a mejorar los síntomas.
  • Responsabilizarse de la depresión, implica hacer todo aquello que está en nuestras manos para superarla: tomar los fármacos, hacer ejercicio, no consumir tóxicos o dormir el número mínimo o máximo de horas, que nos indiquen.
  • La familia es la mayor fuente de apoyo social y personal. Quien la padece se siente vulnerable e inseguro, siendo importante incrementar las relaciones familiares para crear un entorno más seguro y acogedor, promoviendo actitudes que faciliten la comunicación y la participación del mismo.
  • Pero no hay que olvidar que la persona con depresión tiende al aislamiento y a la disminución de la comunicación con su familia, que al percibir que no es comprendido, se ven afectados los vínculos establecidos con el entorno y los amigos. Es importante evitar frases de ánimo como: «tienes que poner de tu parte», «debes animarte», «tienes que pensar en los demás», ya que incrementan los sentimientos de desolación y desesperanza de la persona que la padece, ya que se presupone que solo tiene un problema de falta de voluntad o desinterés.
  • Cuando surgen o se manifiestan pensamientos suicidas en una persona que padece una depresión, es muy importante buscar ayuda en los Centros de Atención Primaria, Servicios de Urgencias Hospitalarias o el Centro de emergencias 112, o en su Equipo de Salud Mental, si está recibiendo en él tratamiento.
  • Recuerde comunicar al profesional que le atiende, todas aquellas dudas o dificultades en relación a los aspectos de manejo de este trastorno.

Para saber más:

Aula de Pacientes. Portal de Salud de Castilla y León. Depresión

https://www.saludcastillayleon.es/AulaPacientes/es/enfermedades/depresion

Confederación Salud Mental España (FEAFES)

https://consaludmental.org/?s=depresionEste enlace se abrirá en una ventana nueva


European Depression Association (EDA)

https://www.europeandepressionday.eu/Este enlace se abrirá en una ventana nueva


MedlinePlus

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/depression.htmlEste enlace se abrirá en una ventana nueva


Organización Mundial de la Salud: La Depresión

https://www.who.int/mental_health/management/depression/es/Este enlace se abrirá en una ventana nueva

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depressionEste enlace se abrirá en una ventana nueva


Teléfono de la Esperanza

(Tienen teléfono de crisis 24 horas en las principales poblaciones españolas)

http://www.telefonodelaesperanza.orgEste enlace se abrirá en una ventana nueva