CARTELImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoCARTELCARTEL A4 CASTELLANOImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoCARTEL A4 CASTELLANO

El 26 de octubre de cada año se celebra el Día del Daño Cerebral Adquirido (DCA), con la finalidad de sensibilizar a la población y poner el foco en las necesidades de atención, de rehabilitación y reinserción social de las personas con daño cerebral adquirido o sobrevenido.

Este año 2020, que coincide también con el 25 aniversario de FEDACE, el cartel del Día del Daño Cerebral ha sido realizado a partir de la ilustración "Esperanza" de Isabel Casares, usuaria de la entidad ATECE Gipuzkoa.

Con esta celebración la Federación Española de Daño Cerebral (FEDACE) trata de acercar la realidad del daño cerebral a la sociedad y ayudar a que esta sea comprendida, sumando así esfuerzos para lograr un sistema sociosanitario que garantice la continuidad asistencial y la implantación de un modelo de atención del daño cerebral.

El Daño Cerebral Adquirido (DCA) es una lesión repentina en el cerebro. Se caracteriza por su aparición brusca y por el conjunto variado de secuelas que presenta según el área del cerebro lesionada y la gravedad del daño. Estas secuelas provocan anomalías en la percepción, alteraciones físicas, cognitivas y emocionales.

La principal causa de daño cerebral es el ictus, seguida de los traumatismos craneoencefálicos y enfermedades como las anoxias, los tumores cerebrales o las infecciones. Los ictus, también llamados accidentes cerebrovasculares (ACVs), se producen por la interrupción repentina del flujo sanguíneo en una zona del cerebro. El 44% de las personas que sobreviven a un ictus desarrollan discapacidad grave por el daño resultante.

Cuando el origen de la lesión cerebral es un golpe, hablamos de traumatismo craneoencefálico (TCE). Muchos de los traumatismos craneoencefálicos que causan daño cerebral se producen por un accidente de tráfico. Otras situaciones que pueden provocar un TCE son los accidentes laborales, las caídas o las agresiones físicas.

Según las áreas de rehabilitación que las trabajan, las secuelas del daño cerebral pueden clasificarse en siete grandes áreas: nivel de alerta, control motor, recepción de información, comunicación, cognición, emociones y actividades de la vida diaria.

En el siguiente vídeo de FEDACE se explica qué es y cuáles son las causas principales del Daño Cerebral Adquirido: https://youtu.be/0HZkPWEU98sEste enlace se abrirá en una ventana nueva

En función del origen del daño, el tratamiento tendrá diferente orientación:

  • Para el ictus, donde una intervención inmediata y dirigida a corregir la lesión vascular cerebral desde los servicios de emergencias sanitarias podrá evitar, en muchos casos, secuelas graves.
  • Para los traumatismos cerebrales, donde será necesaria la intervención hospitalaria de los especialistas según la lesión que se haya producido.
  • Para los casos de tumores cerebrales, en los que a partir del diagnóstico definitivo se decidirá el tipo de actuación a realizar.

A pesar de estas intervenciones, en un porcentaje de casos quedará una lesión cerebral permanente.

En el momento en que se produce el daño cerebral adquirido una de las consecuencias inmediatas es una alteración del nivel de conciencia, que puede variar desde una situación de confusión transitoria, que se recupera en poco tiempo, a una situación de coma profundo que no siempre va a ser reversible.

Además de afectar al nivel de conciencia, el daño cerebral adquirido puede afectar a otras funciones que dirige el cerebro produciendo alteraciones físicas, cognitivas y alteraciones de la conducta. Como consecuencia, la relación de secuelas incluye: parálisis en una mitad del organismo, dificultad para hablar y para comprender lo que se oye, trastornos de la atención, falta de concentración, trastornos del aprendizaje, irritabilidad, inestabilidad emocional y otros. El grado de las secuelas está relacionado con el grado de la lesión, su extensión, la zona afectada del cerebro, la duración de la interrupción del riego cerebral y también con el estado previo de la persona que sufrió el daño cerebral adquirido.

La atención más adecuada del daño cerebral adquirido se enmarca en el ámbito de la atención sociosanitaria, que facilita la valoración, en cada caso, de las necesidades de los pacientes y define el tipo de recurso asistencial que resulta más indicado para cada persona.


Para saber más:

Aula de Pacientes. Portal de Salud de Castilla y León. Personas cuidadoras.

https://www.saludcastillayleon.es/AulaPacientes/es/cuidados-recomendaciones/personas-cuidadoras

Aula de Pacientes. Portal de Salud de Castilla y León. Asociaciones de Pacientes y Familiares de Castilla y León

http://www.saludcastillayleon.es/AulaPacientes/es/asociaciones-pacientes-familiares/ictusEste enlace se abrirá en una ventana nueva

Federación Española de Daño Cerebral

https://fedace.org/Este enlace se abrirá en una ventana nueva

Federación Española de Ictus

https://ictusfederacion.es/Este enlace se abrirá en una ventana nueva

Sociedad Española de Neurología. La Fundación del Cerebro

http://www.fundaciondelcerebro.es/Este enlace se abrirá en una ventana nueva