Es una infección respiratoria producida por el nuevo virus de la gripe A(H1N1).
La transmisión y las características son similares a las de la gripe común. Se transmite de persona a persona cuando alguien con gripe tose o estornuda y lanza gotitas de secreciones respiratorias al ambiente que se depositan rápidamente debido a su tamaño. La transmisión es posible en una distancia de algo menos de un metro.
La transmisión puede también producirse al tocar algún objeto contaminado
con el virus de la gripe (pañuelos, pomos, barandillas, utensilios de cocina, juguetes, teléfonos...) y luego llevarse las manos a la boca, a la nariz o a los ojos.
El virus no se transmite por consumir carne
de cerdo ni productos derivados del mismo.
El periodo de transmisión de la gripe
se estima que puede oscilar desde un día antes del inicio de los síntomas, hasta un mínimo de 7 días después, o hasta que los síntomas desaparezcan.
El virus de la gripe puede vivir durante horas en pequeñas gotas que se depositan en los objetos: en superficies duras o porosas durante 24-48 horas, en tejidos y pañuelos de papel durante 8-12 horas y en las manos durante 5 minutos.
Se elimina de la piel con los productos de higiene habituales
como el jabón.
Se elimina de superficies
y objetos de uso común con productos de limpieza doméstica o utilizando agua a temperatura elevada (70°C).