La disponibilidad de la información relevante en los momentos de tomar decisiones  es un factor determinante de éxito a la hora de establecer las estrategias de cualquier organización.

En el entorno sanitario es especialmente complejo determinar cuales son los aspectos claves a estudiar, puesto que la productividad no se puede medir en parámetros cuantitativos, como cuantos elementos se han fabricado o se han vendido, el éxito del sistema sanitario se basa en parámetros de salud de los ciudadanos donde la eficiencia no siempre es un objetivo y donde difícilmente se puede calcular la rentabilidad de las inversiones.

Pese a las dificultades es importante saber como se comporta y evoluciona la asistencia sanitaria, determinar que variables , obtenidas automáticamente de las mismas fuentes y de la misma manera en todos los centros, se van a estudiar para verificar si nuestras actuaciones repercuten favorablemente en la atención prestada a la población, identificar indicadores objetivos que nos permitan comparan centros con entornos similares y medir la evolución temporal de, y relacionar distintos aspectos: asistenciales, recursos  humanos, materiales, etc., de nuestro sistema para tener una visión global e integral de la organización.

Toda esta información tiene que estar disponible para los distintos agentes implicados, con los niveles de detalle que cada cual precise y con distinto grado de visibilidad geográfico: centro, área o comunidad y distinto grado funcional: asistencial, económico, recursos humanos, tecnológico, etc. Además es importante para evitar incoherencias al dar información sobre la organización, que las fuentes de datos de todos los estudios y análisis sea única.

Otro aspecto esencial es garantizar la calidad de la información recogida, sobretodo en los primeros momentos de funcionamiento del sistema, teniéndose que comprobar que las fuentes de información para calcular una variable son las correctas e indican realmente lo que deseamos, que sea viable su cálculo automático y que se realiza en todos los centros de la misma manera. Si la información no es fiable no es válida, y es necesario poder comprobar que realmente lo es.

Desde su creación en el año 2001 el Servicio de Sistemas de Información de la Gerencia Regional de Salud, ha dado respuesta y apoyo técnico al resto de unidades orgánicas para la explotación y análisis de datos mediante estudios, informes y cuadros de mandos  elaborados tanto periódicamente con un formato estándar, como en función de demandas puntuales.

Así mismo, fuera del ámbito de nuestra Comunidad, desde el Ministerio de Sanidad y Consumo y a través del Consejo Interterritorial, existen una serie de compromisos relacionados con los Sistemas de Información que condicionan el establecimiento de determinados indicadores ya aprobados por el CISNS.

Además de los indicadores, consensuados unos y otros en fase de consenso y aportaciones por las diferentes comunidades existen los denominados “indicadores clave” de uso frecuente tanto a nivel nacional como por Eurostat, (Oficina Estadística de la Comunidad Europea), la OMS, (Organización Mundial de la Salud), la DG Sanco (Dirección General de Sanidad y Protección del Consumidor y la OCDE, (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) 

El análisis de esta información obliga al Servicio de Sistemas de Información de la Dirección General de Desarrollo Sanitario, a tener en cuenta y  a mantener de forma permanente una visión general para desarrollar métodos, circuitos y mecanismos, normalizados y operativos, que permitan dar respuesta a la necesidad de conocimiento de todos los agentes sanitarios, así como a otros organismos o instituciones autorizadas que lo demanden, en base a los criterios esenciales de oportunidad y pertinencia.

  • Sistemas de información sectoriales

     

  • Sistema de información de negocio: CATIA