Los cuidados paliativos ayudan a vivir el final de la vida con dignidad y con el mayor bienestar posible. No adelantan ni retrasan la muerte y respetan en todo momento los derechos fundamentales de las personas. Entre los prcipios básicos destacan, la equidad, la accesibilidad, la autonomía, el respeto a la intimidad y la veracidad de la información,que los profesionales dan tanto al paciente como a su familia, que se constituyen como una unidad para la atención.

Hasta hace pocos años, los cuidados paliativos se prestaban a pacientes oncológicos terminales, pero actualmente hay acuerdo unánime de la comunidad científica sobre la extensión a enfermedades crónicas avanzadas y progresivas con un pronóstico de vida limitado incluyendo la edad pediátrica y la adolescencia.

Los cuidados paliativos pediátricos y adolescentes son de gran complejidad y deben tratarlos profesionales con una formación específica que realicen una atención adaptada en cada momento a la situación, en cualquier nivel asistencial y a lo largo de todo el proceso evolutivo.

Para prestar cuidados paliativos de calidad es preciso un equipo multidisciplinar bien coordinado, con intervenciones flexibles y actitudes proactivas y preventivas. Todas las decisiones deben realizarse con la participación activa de la unidad paciente /familia-cuidador y respetando sus preferencias.

Cuidar de pacientes que están al final de la vida supone una carga tanto física como emocional con consecuencias negativas para la salud del cuidador o cuidadores, por lo que es necesario prevenir, detectar y tratar de manera precoz los problemas de sobrecarga y contribuir al reparto equitativo de los cuidados.

El modelo asistencial de los cuidados paliativos de Castilla y León, está centrado en la Atención Primaria de Salud, pues sus profesionales procuran una atención integral, continua y accesible en el entorno familiar y social del paciente. La Atención Primaria se complementa con una red específica de profesionales con formación avanzada en cuidados paliativos, que actuarán como soporte y apoyo tanto en el domicilio como en el hospital, en las situaciones de alta complejidad.

Todas las decisiones terapéuticas deben tener unos objetivos establecidos con el propio paciente y su familia, asegurando la libertad de elección y teniendo en cuenta que los cuidados paliativos contemplan aspectos físicos, emocionales, psicológicos, sociales y espirituales.