Introducción

La coordinación sociosanitaria de Castilla y León, surgió por la necesidad de dar una respuesta conjunta, a las personas con necesidades sanitarias y sociales simultaneas. Plantea la corresponsabilidad entre los servicios sanitarios y sociales, la participación de distintas administraciones y entidades, así como la necesaria colaboración entre las administraciones públicas y las organizaciones de la sociedad civil. Tiene el objetivo de garantizar la prestación integrada de los servicios y la continuidad de los cuidados, todo ello adaptado a las necesidades complejas que presentan las personas más vulnerables de nuestra Comunidad Autónoma.

La población de Castilla y León tiene una esperanza de vida muy alta y vive en gran medida dispersa en pequeños municipios que forman parte de un territorio muy extenso. Este envejecimiento progresivo de la ciudadanía, junto a importantes modificaciones en el estilo de vida y el aumento de la supervivencia de numerosos problemas de salud, hacen necesaria una nueva organización del sistema sanitario. Para dar una respuesta global al reto de la cronicidad, se presentó  a principios del año 2013 la Estrategia de Atención al Paciente Crónico en Castilla y León con la meta de conseguir los mejores resultados tanto en la calidad asistencial, como en la eficiencia y sostenibilidad del sistema. Este nuevo modelo de atención a la cronicidad en Castilla y León, se sustenta en varios principios, que constituyen los motores principales para el cambio organizativo, entre los que destacan la coordinación intersectorial entre el sistema sanitario y el social y, el establecimiento de alianzas y la creación de redes.

Las estructuras de coordinación sociosanitaria son los órganos que hacen posible el desarrollo de este modelo de atención compartido. Están formadas por políticos, técnicos y profesionales de atención directa, tanto de los sistemas de salud, como de acción social. Su ámbito de actuación es regional, de las áreas de salud y de las zonas básicas, teniendo en cuenta:

  • La realidad sociodemográfica de la Comunidad Autónoma.
  • Las características específicas de la atención sociosanitaria
  • Le necesidad de utilizar de forma eficiente los recursos.

La Ley de Ordenación del Sistema de Salud de Castilla y León (Ley 8/2010, de 30 de agosto) da especial relevancia a la prestación de la atención sociosanitaria por ser un mandato del Estatuto de Autonomía. En la Ley destaca la concepción integral de la salud con actuaciones sobre todos los factores determinantes, lo que también contempla  la Ley de Servicios Sociales  de Castilla y León (Ley 16/2010, de 20 de diciembre) y la Ley de Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad (Ley 2/2013, de 15 de mayo). Así mismo, valores como la solidaridad, la atención personalizada y la prestación de servicios humanizados y flexibles, se expresan de forma explícita no solo en la normativa de Castilla y León, sino también en la estatal como se puede comprobar en la subsección de “Normativa”.

Las miradas de futuro contemplan el avance en la coordinación entre las redes social y sanitaria mediante la planificación conjunta de actuaciones, la utilización compartida de los recursos y la interconexión de sus sistemas de información. De todo ello hay información en los ficheros disponibles que están a continuación. El Libro Blanco de la Coordinación Sociosanitaria en España de 2011, hace un análisis de la situación de la coordinación sociosanitaria tanto en España como fuera de nuestras fronteras así como las recomendaciones para facilitar su implementación, a la vez que se describen las experiencias existentes en las diferentes CCAA.

Por último, cabe señalar que para reafirmar el compromiso de coordinación sociosanitaria en Castilla y León, se puede consultar el Protocolo en Materia de Coordinación Sociosanitaria entre la Consejería de Sanidad, la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades y la Gerencia de Servicios Sociales de 2011 y las Líneas Estratégicas y Objetivos de la Gerencia Regional de Salud 2011-2015.