El Real Decreto 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano establece las responsabilidades y competencias que corresponden a los municipios y gestores de las distintas zonas de abastecimiento en el control sanitario de la calidad del agua suministrada a los consumidores.


  Asímismo, establece en su artículo 16.2 que los laboratorios deberán estar acreditados según la UNE-EN ISO/IEC 17025 o la vigente en ese momento para los parámetros realizados en el laboratorio que señala esta disposición, o al menos tener la certificación por la norma UNE-EN ISO 9001 o la vigente en ese momento.