No existe la posibilidad de avanzar en ninguna de las ciencias sino es a través de la investigación. Sólo a través de una actitud crítica y creativa el espíritu puede permanecer vigilante y adaptarse a los nuevos cambios.


Por eso el Hospital y la Universidad han de estar en continua comunicación con su entorno, para así poder, mediante la investigación, desarrollar líneas de estudio encaminadas a resolver los problemas que nuestra sociedad presente.


La investigación científica nos ayuda a mejorar el estudio porque nos permite establecer contacto con la realidad a fin de que la conozcamos mejor.


La investigación tiene como base el método científico y este es el método de estudio sistemático de la naturaleza que incluye las técnicas de observación, reglas para el razonamiento y la predicción, ideas sobre la experimentación planificada y los modos de comunicar los resultados experimentales y teóricos.


La actividad investigadora es la actividad de búsqueda que se caracteriza por ser reflexiva, sistemática y metódica; tiene por finalidad obtener conocimientos y solucionar problemas científicos, filosóficos o empírico-técnicos, y se desarrolla mediante un proceso.


La investigación es, ante todo, un trabajo intelectual, es un proceso que, mediante la aplicación del método científico, procura obtener información relevante y fidedigna (digna de fe y crédito), para entender, verificar, corregir o aplicar el conocimiento, en la que intervienen un grupo de personas articuladas y concentradas en un mismo tema y alertas a cualquier resultado que pueda abrir nuevos horizontes.

Constituye un estímulo para la actividad intelectual creadora.