La persona dependiente tiene disminuida o anulada la capacidad para llevar a cabo, por sí misma, las acciones adecuadas que satisfacen sus necesidades básicas de la vida diaria de acuerdo con su edad y etapa vital, además de todas aquellas necesidades derivadas de su situación de dependencia. Esta situación en la que se encuentra puede estar ocasionada por una enfermedad, un accidente repentino o por un proceso degenerativo progresivo.

Las actividades de la vida diaria básicas son comer, vestirse, asearse, usar el inodoro (W.C.) y caminar o moverse.

Las actividades derivadas de su situación de dependencia pueden ser tomar la medicación, ir a las consultas, desplazarse fuera de su domicilio, relacionarse con otras personas, hacer compras, realizar gestiones u otras en las que vea disminuida su capacidad para realizarla.

El objetivo principal que debe planteare una persona cuando asume los cuidados de una persona dependiente es dirigir sus esfuerzos para conseguir la mayor autonomía posible de esta persona, esto quiere decir que no debe hacer usted las cosas por ella sino que tiene que guiarla y acompañarla para que sea lo más autónoma posibles en cada actividad.

La información que se recoge en este apartado de la guía se hace para que usted amplíe sus conocimientos acerca de algunos de los cuidados que puede prestar, pero tenga siempre en cuenta que su responsabilidad no es la de curar sino la de “cuidar”.

Por tanto:

“Siga siempre los consejos que le dará el personal sanitario tanto para prevenir como para cuidar ante determinadas situaciones”